El pasado día 29 de Junio se celebró la prueba de ultraciclismo sin asistencia Transpyrenees.

El recorrido unía los municipios de Llançà (Girona) con San Sebastián atravesando los Pirineos, y con ello muchos de los puertos más duros y míticos del ciclismo mundial. Sumando un total de 950km de distancia y 24.000 metros de desnivel positivo.

Toda la carrera se podía seguir en vivo por Dotwatcher, al igual que Ixcor y Apidura patrocinador de la prueba, que informaba en vivo la posición GPS de todos los participantes.

Los riders en este tipo de pruebas han de ser autosuficientes y no tienen permitido ningún tipo de asistencia externa planificada. Por ese motivo han de saber administrarse y calcular qué van a necesitar durante todo el recorrido.

A las 22h del sábado 29/Jun los riders salían dirección Norte, para cruzar la frontera y entrar en Francia donde estarían pedaleando toda la noche y el día.

El primer gran puerto que se encontraron fue el de Pailhères, donde los que iban en cabeza consiguieron coronarlo a primera hora del día cuando la temperatura era más suave.

No tuvieron la misma suerte los riders que empezaron a escalar el puerto hacía el mediodía, ya que en la zona se registraron temperaturas con récord histórico y todo se complicó.

En menos de 24h desde la salida, los dos primeros corredores ya habían pedaleado durante 500km y coronado 13 puertos, sacando así más de 3h de ventaja a sus más inmediatos perseguidores. Los alemanes Ulrich Bartholmös y Cristoph Fuhrbach coronaban juntos el Col de Menté y no bajaban el ritmo.

Parte de la estrategia de este tipo de carreras es calcular cuándo y cuántas horas parar a descansar, ya que muchas veces puedes sacar más o menos tiempo según estos parones.

Los dos alemanes una vez subido el Col de Superbagnères siguieron pedaleando dirección al mítico puerto Col du Tourmalet.

A las 7h de de la mañana del lunes pudimos ver que Ulrich sólo había parado a dormir 3h y seguía en ruta habiendo coronado ya el Tourmalet, mientras Cristoph descansó 6 horas y le esperaba un puerto de categoría especial.

A todo ello la primera mujer, la alemana Ana Orenz le sacaba más de 40km a la segunda, la irlandesa Aoife Henry siguiendo la estrategia de dormir muy poco y a pie de carretera.

El martes a la 01:40h de la madrugada llegaba a meta Ulrich, después de haber pasado unas horas pedaleando bajo la intensa lluvia de una tormenta de verano. El Cap#15 había conseguido completar el recorrido en 50h 46min bajando mucho del tiempo previsto por la organización.

Siete horas más tarde llegaba el segundo participante, Cristoph Fuhrbach, parando el crono en 57h 23min.

Pasarían más de 12h hasta poder ver llegar al Francés Clément Clisson, que después de haber tenido varias averías en su bici conseguía cruzar la línea de meta en San Sebastián. Este joven de tan solo 21 años demostró su gran fortaleza tanto mental como física ya que se estrenaba en este tipo de pruebas.

Recibimos también a la primera mujer Ana Orenz después de 80h y 23min de la salida de #Transpyrenees quedando en octavo lugar en la general, consiguiendo remontar hasta 2 posiciones pedaleando durante toda la última noche.

Poco a poco fueron llegando también el resto de riders, uniéndose a la fiesta que improvisadamente los demás corredores habían organizado en meta, con un total de 55 finishers sobre 80 participantes.

Fue una carrera de ultraciclismo en la que vivimos en primera persona todas las emociones de los riders, desde sus momentos más difíciles con el tiempo castigándoles duramente a su enorme felicidad tras llegar a meta y haber superado esta increíble prueba, cruzando los Pirineos de costa a costa a través de sus puertos más míticos en modo unsupported.