La carrera comenzaría el día 1 de septiembre a las 22.00, en Bilbao.

El “briefing” es el día anterior por la tarde, con cena “improvisada” incluida. Momento de compartir impresiones, nervios, y darse a conocer. Poner caras a los diferentes dorsales.

Es algo extraña la mezcla de sensaciones antes de una prueba de este estilo, así como el encuentro fortuito entre varios corredores por la ciudad el día previo a la misma. Y es que aun no siendo muchos participantes, todos siguen una rutina similar y las bicicletas equipadas para afrontar los 3.500km de la prueba los delatan. Son fáciles de reconocer.

Por delante, 3.500kms y 8 puntos de control antes de regresar a Bilbao:
1. Col de la Pierre de St. Martin (FR)
2. Javalambre
3. Cabo de Gata
4. Pico Veleta
5. Parcours Ronda – Puerto de las Palomas – Zahara de la Sierra
6. Albufeira (PT)
7. Santuario da Graça (PT)
8. Caín de Valdeón

Día 1

La salida es desde el Puppy, en la puerta del Gughengheim de Bilbao, el día amenazaba lluvia y no defrauda, Txirimiri. A los nervios de la salida y la incertidumbre de rodar la primera noche del tirón se suma el handicap de la lluvia. Se hará duro desde el kilómetro 1, con un desgaste extra.

La mayoría de los corredores va por la costa, si bien algún aventurado se atreve a lidiar con la Gipuzkoa profunda con intención de evitar el paso fronterizo de Irún y atajar algún kilómetro.

Ulrich -cap#28- impondría su ritmo desde salida llegando primero al CP1, Col de la Pierre de St Martin, con algo más de 4h de ventaja y tras una noche muy fría y húmeda, con 4C. Primeros 240km y 4.800m en menos de 11h. Su decisión, fuerza y ligereza en el set-up de la bici, hizo que fuese más de 1h más rápido que ninguno tan sólo en la subida del Col.

Los dos finlandeses Kim Heikkinen y Sami Martiskanen serían segundo y tercero respectivamente, coronando con apenas 5min de diferencia y mostrándose muy sólidos. Por detrás la cosa iría reñida, con muchos participantes en menos de 15min. En el descenso hacia España, el Sol les esperaba.

Camino a Javalambre se vuelven a ver diferentes alternativas, hasta el punto de verse corredores “en pareja” disolverse a ambos lados del pantano de Yesa.

La mayoría tomaría la referencia de Zaragoza y Teruel para enfocar Javalambre con sus dos últimos kilómetros en pista.

Si bien muchos de ellos cruzarían la montaña para descender por el observatorio de Pico del Buitre, o continuar por pista hasta Torrijas, incluso de noche, y pese a que estas alternativas tenían 8 y 20kms extra de gravel.

Día 2

Comienza el segundo día con Ulrich coronando Javalambre aun sin salir el Sol y ya con más de 10h de ventaja sobre sus perseguidores, Bruno Ferraro y Sami…y eso que paró a dormir más de 4h a las afueras de Teruel junto a una gasolinera tras 620kms en 32h, precisamente para afrontar esos últimos metros de la ascensión -técnicamente más complicada- con luz diurna.

Hasta Cabo de Gata casi todos tomarían una ruta similar, por el interior, pese a que alguno se desvió a Valencia y recorrería casi toda la costa, por qué no.

Día 3

De nuevo de mañana y tras haber descansado unas horas en San José, Ulrich pasa el CP#3 Parque Natural de Cabo de Gata, con los primeros rayos de Sol. Un tramo de 10km de gravel junto a algunas de las playas más bonitas de España, en las que más de un rider aprovechó para darse un pequeño baño. Ulrich consigue ampliar su renta hasta las 28h sobre Bruno y Sami, que apenas se sacan 15min y que acabarían coincidiendo a media tarde avituallándose en el pueblo de Cabo de Gata.

El camino natural hasta el CP#4 Pico Veleta es bordear Sierra Nevada por el Norte, camino de Guadix y Granada.

Pese a todo, de nuevo muchos tomarían diferentes alternativas, como subir el puerto de los catalanes, el Puerto de Ragua o bordear por la costa la Sierra Nevada y La Alpujarra.

Día 4

Ulrich saldría aun de noche desde Hotel el Guerra a por la cima del Veleta, que coronaría al alba con tan solo 4C. Un impresionante esfuerzo, con ya más de 1.400km en sus piernas.

En este terreno Bruno le mantendría la desventaja de 28h, si bien Sami se descolgaría algo y perdería casi 1h en la propia subida de más 40kms al Veleta.

Javier García, que iba 4º en Cabo de Gata a poco más de 2h de sus predecesores, perdería algo de terreno al desviarse por el Puerto de Ragua y tener problemas de navegación cerca de Guadix, distanciándose en casi 8h. Y es que se le hizo muy dura la parte final de Veleta, teniendo que subir andando lo últimos 8km, entre una espesa niebla y ya con las últimas horas de luz.

Mientras tanto Ulrich ya estaría en Ronda, a más de 300km, en el ecuador de la prueba. Kilómetro 1.750, y con una media de más de 400km/día

Acabaría el día en Zahara de la Sierra, el final del Parcours del CP#5, y tras coronar el Puerto de las Palomas.

Día 5

Tras haber cruzado en barco la frontera entre España y Portugal, Ulrich llegaría al CP#6 Albufeira, con 44h de ventaja con Bruno y 48h con Sami, casi nada. Manejando la ventaja con mucho tesón, pese a las grandes diferencias abiertas, y con una estrategia casi perfecta tanto en navegación como en planificación, lidiando muy bien con los horarios del ferry -que no navega en horarios nocturnos- y salvando los tramos más complicados de día. No sé la motivación que tiene para mantenerse tras 5 días a una media de casi 400km/día, pero es abrumador.

Por detrás las cosas siguen interesantes pese a la lejanía de la cabeza, con un bloque de 5 corredores bastante cerca entre sí: Hippy, Javier García, André Alves, Luis Carvalho y Kim Heikkinen en apenas 7h. Con más de 1.200km por delante aún hay posibilidades de ver grandes cambios, aunque el podio se les antoja complicado.

Día 6

Mientras Ulrich lidia con las carreteras portuguesas rumbo Norte, sus más inmediatos perseguidores lo hacen para pasar el ferry a Portugal. Con mucha emoción al hacer un corte entre el grupo de perseguidores.

Por detrás los riders sufrirían la furia de fuertes tormentas en las proximidades de la cima del Veleta dificultando su ascensión y obligando a muchos de ellos a una parada forzada a mitad de ascensión, coincidiendo varios en el campo base a más de 2.400m de altitud en el último albergue disponible, donde acaba el acceso rodado.

Día 7

Se ven diferentes alternativas de recorrido entre los perseguidores, algunos yendo más por la costa -y encontrándose un inusual viento de cara-, otros por el interior y otros perdidos por carreteras secundarias.

Casi todos tendrían problemas de navegación. Bruno se asienta aún más en la segunda plaza, aumentando la diferencia con un Sami que parece empezar a acusar los kilómetros, rodando ya a más de 150kms -unas 7h- de Bruno.

Día 8

Ulrich corona CP#7 Monte Farinha, mientras Bruno tiene un incidente con un perro callejero que le muerde en una pierna. Esto sucedería cerca de Visau, en las inmediaciones de una gasolinera y frente a la inacción de los locales. Ante el temor de contraer alguna enfermedad, busca vacunarse del tétanos y la rabia. Acude al ambulatorio más cercano, donde se encuentra con un Doctor -que casualmente estaba siguiendo la carrera- y le manda en ambulancia a un hospital próximo a que le curen, vacunen y le traigan de vuelta, para no verse afectado aún más por en incidente. Con todo, pierde algo más de 5h.

Ulrich está ya a más de 68h de ventaja. Sami recorta mucho terreno, quedándose a apenas 50km de Bruno, que sale de su parón forzoso con bastante energía, recuperando la ventaja con Sami y coronando el CP#7 con poco más de 4h de ventaja.

Por detrás se mantienen las diferencias pese a la posible ventaja de los locales, que no parecen beneficiarse.

Día 9

Ulrich se dirige a León rodando de noche por la zona de Sanabria con temperaturas en torno a 2-3C, lo que acaban de rematar sus rodillas ya castigadas por los kilómetros. Esto le obliga a parar en Benavente en busca de un fisioterapeuta y descanso. Perdería prácticamente 24h.

Por detrás Bruno tomaría una mala alternativa rumbo a España, haciendo más metros y por peores carreteras que Sami, perdiendo casi 2h de renta.

Día 10

Sin madrugar mucho Ulrich continúa en dirección a Picos de Europa, a un ritmo algo más bajo del que nos viene acostumbrado e intentando conservar sus fuerzas y sobre todo sus rodillas.

Por delante le esperan fuertes lluvias, que consigue librar en parte. Por la mañana fueron terribles, dejando más de 120l/m en el desfiladero de Caín -último Checkpoint- y provocando un pequeño desprendimiento que dejó incomunicado al pueblo durante unas horas. Ulrich llegaría bajo una fuerte lluvias y justo sería el primero en abrir la ruta de nuevo a Caín, sorteando la maquinaria aún trabajando, las piedras desprendidas y un gran lodazal que anegaba la carretera.

Pese al día perdido en Benavente, aún conservaba más de 50h de ventaja con Bruno, que se veía acechado por un Sami que ya rodaba a tan solo 30min.

Día 11

Saliendo al alba y con mucha fuerza de los abismos de Caín, Ulrich se tomaba el último tramo hasta la línea de meta con decisión. Quería acabar del tirón y bajar de los 10 días: 340kms por delante y más de 5600m.

Posible pero no fácil. Aunque contaba con una motivación extra, la novia esperando en la línea de meta y un anillo de compromiso en el bolsillo del maillot para ella.

Panderruedas lo subiría a tiempo de top10 en Strava, y San Glorio sin desmerecer. Continuaría por la costa, pero evitaría la nacional un buen tramo, metiéndose por la Cantabria profunda y algunos puertos sin nombre antes de salir a Cabezón de la Sal y afrontar los últimos 160kms ya sí por la N634 directo a Bilbao.

Sin apenas paradas, decidido y convencido de que llegaba para las 19.30, como un reloj o mejor dicho como una auténtica locomotora, recorrió la costa, no exenta de repechos hasta la línea de meta, el esperado Puppy, y el abrazo de su novia. Que recibió en sus brazos a un extenuado pero feliz novio que le pediría matrimonio ante semejante escenario y las miradas de los periodistas y transeúntes.

Día 12

Bruno y Sami seguirían luchando la segunda plaza, haciendo noche -por decir algo- en Caín. Pero para ellos no habría descanso, puesto que las diferencias entre ellos era mínima, como la distancia a meta. Debían continuar.

La balanza parecía jugar a favor de Bruno, algo más rápido sobre la bici y unos minutos por delante respecto a Sami, pero a estas alturas se trata más de resistencia pura y ausencia de sueño tras más de 3.000km en 11 días sobre la bicicleta.

Día 13

Para darle más emoción Bruno seguiría los pasos de Ulrich, mientras que Sami, aún unos minutos por detrás, se desviaría al Sur para continuar por la meseta. Muchas dudas entre cuál de las dos opciones sería la mejor.

La costa a priori parece mejor ruta, los números de Ulrich parecen atestiguarlo, sin embargo la opción tierra adentro cuenta con alguna ventaja, como unos últimos 60kms muy favorables y un probable viento a favor.

La tensión se mantendría hasta la línea de meta, puesto que ambos accedían a la capital por diferentes carreteras.

Tan pequeño era el margen que se llevaban que en la línea de meta no sabíamos quién iba a aparecer primero debido al delay en el tiempo de refresco de los trackers.

Hasta que Sami lo hizo. A tan solo 3 min llegaría Bruno, con la misma incertidumbre hasta que a escasos metros de meta pudo ver a Sami y celebrar con él la victoria de haber concluido tal hazaña, con un apretón de manos y un abrazo.

Probablemente la mejor imagen de la segunda edición de esta emocionante Transibérica 2019.